El hipo


En este artículo les traigo qué es el hipo, sus tipos, qué lo causa, su pronóstico en algunas condiciones y orientaciones sobre su manejo que a pesar de lucir trivial puede en ciertas ocasiones ser de tórpida evolución.

¿Qué es el hipo?

El hipo consiste en la contracción repetida (espasmódica) e involuntaria del diafragma y de los músculos intercostales inspiratorios.

En medicina se le conoce también como singulto y se expresa como una contracción mioclónica,  sincrónica y periódica del diafragma y de la musculatura intercostal externa que sueleestar seguida por el cierre brusco de la glotis originando un sonido típico (similar a “jip”). El hipo afecta también la coordinación respiratoria ya que durante el tiempo que dura la inspiración se acorta y acelera y la espiración se inhibe.

Como dato interesante es de hacer notar que en el 80% de los casos de hipo se contrae de modo aislado tan sólo el lado izquierdo del diafragma, aunque no lo notemos.

El hipo es un hecho reflejo que no demuestra ser protector, a diferencia de la tos, el estornudo o el vómito ,que son reflejos asociados a mecanismos de defensa. En el hipo no existe evidencia de protección de la vía aérea ni función fisiológica conocida.

El hipo es un fenómeno sucede precozmente, incluso se puede ver en el feto durante la vida intrauterina sin que haya sucedido aún la primera respiración.

Clasificación del hipo según su duración

Según el tiempo que duran sus episodios el hipo se ha clasificado en las siguientes categorías:

1. Hipo benigno o autolimitado: episodio de hipo menor de 48 horas, sucede con frecuencia en niños y en algunos adultos, no ameritan estudios diagnóstico, a menos que se repita con frecuencia, suele no ameritar consulta.

Los episodios crónicos son más frecuentes en adultos y ameritan asistencia, entre ellos tenemos los otros dos tipos de hipo:

2.  Hipo persistente: Episodios que duran entre 48 horas a un mes, puede estar asociado a alguna enfermedad por lo que amerita ser investigado.

3.  Hipo intratable o rebelde: dura más de un mes, se dice que es cinco veces más frecuente en hombres que en mujeres. También amerita ser investigado por las mismas razones que el anterior.

En estos dos últimos casos es importante la evaluación integral y representan muchas veces un verdadero desafío diagnóstico.


Causas del hipo

La mayoría de las veces las personas presentan un episodio de hipo sin causa aparente, suele ser de corta duración y no ameritan tratamiento. No obstante, en otros casos puede acompañar algunas situaciones o patologías.

Algunas condiciones que se pueden acompañar en algún momento de hipo son:

Posterior a la ingesta: luego de comer en exceso (distensión gástrica), consumo de bebidas carbonatadas, comidas picantes, aerofagia, cambios bruscos en la temperatura de los alimentos, consumo de bebidas alcohólicas y situaciones de estrés.

Los trastornos gastrointestinales pueden causar hipo, se ha visto asociado a úlcera duodenales, gastritis, aerofagia (estómago lleno de gas), distensión gástrica, eventración diafragmática, cáncer de páncreas o de vías digestivas, colecistitis, etc. Existe controversia sobre si el hipo es causa o consecuencia del reflujo gastroesofágico muchas veces se ha afirmado que siendo causa el hipo del reflujo los medicamentos antirreflujo no actúan sobre el control del hipo.

Puede presentarse como un reflejo debido al estímulo de fibras nerviosas aferentes adyacentes al diafragma (nervio frénico, glosofaríngeo, el nervio vago y las fibras simpáticas de T6 a T12) que pueden ser estimulados por ejemplo en casos de: distensión esofágica, absceso o masa subfrénica, cuerpos extraños en los oídos, faringitis, laringitis, tumores del cuello, masas mediastinales, mediastinitis, anormalidades del diafragma.

También puede deberse a afectación del sistema nervioso central por fármacos o debido a enfermedades neurológicas como por ejemplo la esclerosis múltiple, tumores o los accidentes cerebrovasculares.

Otras causas del hipo pueden ser procesos metabólicos, infecciosos o tóxicos: uso de alcohol, empleo de algunas medicinas, drogas ilícitas, hiponatremia, hipokalemia, uremia en pacientes con insuficiencia renal (y que puede mejorar con la diálisis), diabetes descompensada, hipocalcemia, enfermedad de Addison.

En afecciones del peritoneo.

Se han descrito casos de hipos causados por trastornos psicógenos (llamado hipo histérico), es de hacer notar que esta presunción nunca debe adjudicarse de primera mano sin haber descartado las causas orgánicas.

En niños se han descrito casos de hipo luego de episodios de llanto prolongado. El hipo en recién nacidos es frecuente, el 80% de los neonatos pueden llegar a experimentarlo, se dice que la inmadurez del sistema nervioso de este período puede ser la causa, por lo que cualquier irritación del diafragma por ingestión brusca o excesiva de alimentos, acúmulo de aire en el estómago o cambios de temperatura podrían originarlo.

¿El hipo es malo o peligroso?

El hipo benigno o autolimitado no suele cursar con peligro para el paciente.

En los casos de hipo crónico (persistente o intratable) aunque son raros pueden ser debilitantes para el paciente y pueden estar representando la expresión de alguna enfermedad subyacente. En estos casos la alimentación y/o el sueño pueden sufrir alteraciones llevando al paciente a pérdida de peso, cansancio, insomnio, ansiedad o incluso depresión. En caso de pacientes post operados puede llevar a dehiscencia de suturas por el esfuerzo.

Tratamiento para el hipo

El hipo es un hecho que culturalmente se asocia con multitud de creencias. Para el hipo menos persistente y que realmente suele ser autolimitado la gente describe hacer cosas como contener por un momento la respiración, respirar por un rato en una bolsa de papel o tomar un vaso de agua fría.

Realmente su tratamiento eficaz es poco conocido, se han usado varios fármacos con efectividad no muy clara. Para el hipo crónico les recomiendo asistir a la consulta de un médico quien les evalúe integralmente en búsqueda de la causa desencadenante y ofrezca las alternativas terapéuticas según el caso, el tratamiento farmacológico debe ser vigilado.

De las maniobras físicas con estimulación del vago sólo encontramos algunos reportes de casos aislados y ninguna conclusión que recomiende científicamente su uso.

En los recién nacidos en quienes el hipo preocupa a las madres, este suele ser autolimitado y en muy pocas ocasiones está relacionado con un problema de salud grave del bebé. De ser persistente debe ser evaluado. Los episodios de hipo en los bebés suelen reducir en frecuencia partir de los seis meses de vida. Es de hacer notar que hay toda una cultura de mitos entorno al hipo neonatal que poco aportan a su solución, les aseguro que creencias populares como el colocar un hilo en la frente del niño o lactante sólo calma a la madre o la abuela más no hace nada al niño, tampoco el culpar al llamado “mal de ojo” aporta nada, no está en nuestros libros de diagnóstico y mucho menos ayuda al adecuado tratamiento. En todo caso es recomendable consultar al pediatra sobre los hábitos de alimentación, técnicas de amamantar apropiadas (agarre del pezón, tamaño del agujero en la tetina del biberón), posición del niño después de lactar y cualquier otro pertinente en la evaluación del caso. Situaciones de hipo prolongado o acompañado de llanto debes ser evaluadas por un pediatra.

Dra. Onelia Greatty