Factores de riesgo de enfermedad trombo embólica venosa

Como cardióloga y ecografista vascular he visto múltiples casos de enfermedades del sistema circulatorio, ya sea a nivel central o periférico, y con propiedad les digo que los llamados factores de riesgo que predisponen a las personas a sufrirlas representan una verdad que aunque pueda ser intangible no se vuelve sal y agua.

Siempre que los factores de riesgo para trombosis o embolia están presentes elevan las posibilidades de eventos cardiovasculares, si bien la mayoría de las veces no los notamos mientras no hagamos nada para evitarlos siguen estando allí y nos acompañan con un poder variable para originar eventos tromboembólicos en menor o mayor medida y que muchas veces desconocemos o menospreciamos, aunque con algo de suerte no los veamos manifiestos también son capaces de acabar con la vida de una persona.

Los factores de riesgo de enfermedad tromboembólica tienen la capacidad de potenciarse y sumados son una ruleta rusa que en mayor o menor medida se juegan todos los días quienes los tengan presentes. Por lo general salen a relucir en casi todos los casos de pacientes que nos llegan con trombosis venosa .

Es de hacer notar que el conocimiento de estos factores es tan importante que a la enfermedad tromboembólica venosa (ETV) se le cataloga como la causa prevenible más frecuente de muerte hospitalaria.

De los factores de riesgo para trombosis aquellos que caracterizan a la enfermedad tromboembólica venosa tal vez son los que muestran problemas más precozmente si los comparamos con los arteriales. En muchos casos la trombosis de una vena puede existir sin síntomas, y cuando se presentan estos últimos suele cursar con cuadros desde leves hasta muy aparatosos, con la muerte al extremo de esta lista. Solamente en los Estados Unidos a principios del siglo XXI se habla de una taza de 2 millones de casos de trombosis venosa al año de los cuales hasta 600.000 podrían presentar un tromboembolismo pulmonar que en un tercio es de resultado fatal , sin contar los que pasarán a sufrir de síndrome post trombótico y/o de hipertensión arterial pulmonar como complicación.

Todos estos factores descansan en la famosa tríada de Virchow descrita en 1856 que nos habla de las bases fisiopatológicas de la trombosis en tres pilares: aquellos que se relacionan a hipercoagulabilidad, lesión endotelial y/o estasis venosa.

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Hipercoagulabilidad:

  • Cáncer
  • Embarazo y puerperio
  • Enfermedades autoinmunes
  • Terapia hormonal
  • trombofilias
  • Fármacos
  • Sepsis
  • Deshidratación
  • Síndrome nefrótico

Lesión endotelial:

  • Trauma Cirugía
  • Trombosis previa
  • Sepsis
  • Vasculitis
  • Uso de catéteres
  • Quimioterapia
  • Punciones venosas

Estasis Venosa:

  • Edad avanzada
  • Inmobilidad
  • Lesión neurológica
  • Obesidad
  • Obstrucción vascular
  • Insuficiencia cardiaca
  • Varices

Algunos de estos factores son modificables: inmovilidad, uso de contraceptivos orales, etc. Mientras otros no se pueden modificar (trombofilias, edad) y otros acompañan a los pacientes por un largo trecho mientras llegan, o se trata de que lleguen, a una situación de menor peligro (embarazo, cáncer, quimioterapia, postoperatorios).

Para los factores que elevan el riesgo de enfermedad tromboembólica venosa  existen elementos que según cada caso nos permiten reducirlos ya sean:

  • Farmacológicos (fármacos en dosis antitrombótica),
  • Mecánicos (elastocompresión, equipos de compresión neumática intermitente),
  • Quirúrgicos (resección de aneurismas de la vena poplítea, resección de varices, según el caso)
  • Cambios en el estilo de vida (ejercicio, cesación tabáquica, ajustes nutricionales en caso de pacientes tomado medicamentos anti vitamina K).

Es importante prestarles atención y tomar las medidas de precaución antes de que estos factores de riesgo se condensen en sus manifestaciones más temidas y ocasionalmente catastróficas, la medicina ha hecho grandes avances en este sentido y no tomarlos en consideración en casos prevenibles resulta una pena. Afortunadamente cada día son más analizados y se aplican medidas preventivas, por ejemplo en un estudio se mostraba como en 1976 sólo un 35% de los ortopedistas británicos usaban prevención de eventos tromboembólicos en sus pacientes sometidos a cirugía, en 2005 esta realidad cambió a un 95% usándolas puesto que ha pasado a reconocerse la realidad y la importancia de la prevención en pacientes de riesgo aumentado de eventos.

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Dra. Onelia Greatty